
Descripción
El urbanismo táctico, también denominado de guerrilla o emergente, surge en la primera década de los años 2000 en Estados Unidos como un mecanismo de generación de espacio público desde abajo, subversivo y espontáneo (Salvador, 2023), también conocido por su abordaje como urbanismo bottom-up.
Este enfoque de abajo hacia arriba se basa en el principio de buscar y satisfacer las necesidades y los deseos de las personas que habitan el lugar, mediante la posibilidad de participar activamente en la implementación de los proyectos.
Por tanto, el testeo táctico tiene el objetivo de transformar espacios urbanos mediante «pequeñas tácticas» que respondan a la especificidad de cada lugar (placemaking) (Salvador, 2023).
Estas «pequeñas tácticas» se caracterizan por la experimentación de ideas creativas, de bajo coste y realizadas a pequeña escala, pudiendo aplicarse a partir de acciones participativas, colaborativas, efémeras, temporales o transitorias. La idea del urbanismo táctico es que las acciones a corto plazo puedan crear un cambio a largo plazo (Lydon, 2012).
Es una nueva herramienta de transformación del espacio público que puede resultar o no en su adopción por parte de las administraciones públicas; por tanto, depende de si se genera una colaboración entre el sector público y el privado. Si el proyecto deviene de una iniciativa institucional, puede perder su carácter insurgente que caracteriza el abordaje bottom-up. Por ende, este punto genera polémica, porque potencializa una transformación definitiva mediante el ya conocido y largo proceso burocrático de implementación de la planificación (Salvador, 2023).
¿Por qué es útil?
- Permite experimentar intervenciones urbanas a pequeña escala, de forma rápida, flexible y con bajo coste, para comprobar su impacto real antes de implementar soluciones permanentes. Así se reduce el riesgo asociado a cambios urbanísticos de gran envergadura.
- Involucra a la comunidad en la creación y activación del espacio público, promoviendo su apropiación colectiva y fortaleciendo el vínculo emocional con el entorno. Esto facilita el desarrollo de soluciones ajustadas a las necesidades locales reales.
- Fomenta procesos de innovación y aprendizaje urbano, al crear oportunidades para probar, observar y ajustar ideas de manera iterativa y colaborativa. Esta metodología pone en valor el hacer, el ensayo y la práctica como motores de transformación social.
- Además, al visibilizar y activar temporalmente espacios infrautilizados o de oportunidad, puede catalizar procesos de mejora sostenida en el tiempo e incluso impulsar la colaboración entre ciudadanía, administración y sector privado.
¿Cuándo?
Gran parte de los proyectos de urbanismo táctico sirve de experimento y testeo para intervenciones definitivas futuras; es una fase de ensayo abierto a posibles cambios o diversas adaptaciones. Se utiliza principalmente en las fases iniciales, sirviendo como una etapa de recopilación de datos sobre las necesidades locales y fomenta la participación ciudadana, mediante encuestas y escucha activa. En estos casos son intervenciones temporarias o transitorias.
También se puede utilizar de manera ocasional, para dar uso a espacios públicos degradados o subutilizados con la finalidad de socializar, aumentando la integración comunitaria. En este caso, son intervenciones efímeras.
¿Cómo?
- Paso 1. Selección del sitio: elegir un tramo urbano con potencial de transformación, conectividad, uso mixto y alto tránsito peatonal. Idealmente, debe haber conflicto entre movilidad y habitabilidad, y permitir la observación de interacciones entre diversos actores (Mohankumar, 2020).
- Paso 2. Diagnóstico del contexto: realizar un mapeo rápido del área: uso del suelo, flujos peatonales y vehiculares, condiciones físicas, servicios e infraestructura existente. Complementar con encuestas, observación directa y análisis de conflictos o tensiones (Mohankumar, 2020; Lydon, 2016). Para el paso de diagnóstico, podéis apoyaros en otras herramientas como entrevistas, entrevistas en movimiento o grupales.
- Paso 3. Diseño y planificación de la intervención: elaborar un diseño conceptual basado en el diagnóstico y definir los elementos a instalar: mobiliario, señalética, tratamientos de superficie, vegetación, etc. Estimar costes, logística e involucrar a los actores clave (Lydon, 2016). Para el paso de diseño, podéis apoyaros en otras herramientas como el taller de cocreación o de priorización.
- Paso 4. Implementación táctica: desplegar la intervención con materiales reversibles y económicos. Incluir señalización clara, componentes visuales y zonas de interacción. Se recomienda un equipo de facilitación y documentación durante toda la jornada (Mohankumar, 2020; Lydon, 2016).
- Paso 5. Evaluación y retroalimentación: observar el uso real del espacio, recoger opiniones y comportamientos. Comparar con la situación previa. Sistematizar aprendizajes y considerar ajustes para escalar, modificar o consolidar la intervención (Mohankumar, 2020; Lydon, 2016). Para el paso de diagnóstico, podéis apoyaros en otras herramientas como entrevistas, entrevistas en movimiento o grupales; el cuestionario también puede ser una herramienta para sistematizar la recogida de datos.
Materiales
- Pintura removible o de bajo impacto para marcas viales y superficies.
- Señalética temporal (carteles, conos, vinilos, cinta adhesiva) y elementos visuales para comunicación (infografías, banners, tableros participativos).
- Mobiliario móvil o hecho con materiales reutilizados (palets, neumáticos, cajas, etc.).
- Elementos para delimitar y proteger: maceteros, barreras plásticas, cintas.
- Vegetación tanto de porte medio como un poco mayor, que mejore el confort ambiental y genere potencialmente espacios de sombra.
- Herramientas para registro: cámara, grabadora, fichas de observación.
Recomendaciones
- Involucrad a la comunidad desde el inicio: una intervención tácticamente exitosa necesita la participación activa y el reconocimiento de actores locales (Lydon, 2012).
- Sed realista en el alcance: un proyecto pequeño pero bien ejecutado puede generar un impacto mayor que intervenciones complejas sin seguimiento (Mohankumar, 2020).
- Evaluad el marco regulador: si bien muchas experiencias surgen desde la informalidad o el activismo ciudadano, considerad las condiciones locales para evitar conflictos innecesarios.
- Proyectad o diseñad la intervención con criterios de inclusividad y perspectiva feminista: intenta eliminar las barreras arquitectónicas, generar recorridos accesibles a pie o en bicicleta, incluid elementos de descanso o reposo e intentad eliminar espacios inseguros o mal iluminados.
- Documentad todo el proceso: las imágenes, los testimonios y los datos del uso son esenciales para comunicar el valor de la intervención y proponer continuidad (Lydon, 2016).
- Apostad por la replicabilidad: diseñad con materiales y procesos accesibles que permitan ser replicados en otros puntos del territorio con facilidad.
Resultados esperados
- Validación en tiempo real de soluciones urbanas mediante observación directa, interacción ciudadana y prueba de uso.
- Identificación de mejoras y ajustes necesarios antes de la implementación definitiva.
- Empoderamiento ciudadano, al permitir a las personas participar activamente en la transformación del entorno urbano.
- Generación de datos empíricos sobre movilidad, percepción del espacio, convivencia de usos y nivel de aceptación social.
- Activación del espacio público, creando zonas más seguras, inclusivas y habitables, aunque sea de manera temporal.
- Fortalecimiento de la colaboración intersectorial entre ciudadanía, técnicos, organizaciones sociales y administraciones públicas.
- Sensibilización institucional, demostrando que el cambio es posible de manera rápida, económica y reversible.
Recursos
Guía de referencia que explora casos reales, principios y tácticas para transformar el espacio público mediante intervenciones temporales, accesibles y participativas.
Urb-i: Urbanismo transformador visual
Plataforma colaborativa que documenta transformaciones urbanas mediante imágenes de antes y después, promoviendo estrategias tácticas para mejorar el espacio público.
Training Material: A Tactical Urbanism Guidebook
Manual de formación que ofrece una metodología paso a paso para planificar, implementar y evaluar intervenciones de urbanismo táctico en diversos entornos urbanos.
Estudio pionero en el desarrollo del urbanismo táctico, dispone de múltiples recursos, proyectos y herramientas prácticas para fomentar la transformación del entorno construido desde una perspectiva participativa.
Referencias
Lydon, M. (ed.). (2012). Urbanismo táctico 2: Acción a corto plazo, cambio a largo plazo (2.ª ed.). The Street Plans Collaborative. https://issuu.com/streetplanscollaborative/docs/urbanismo_tactico_2_digital_edition/5
Mohankumar, V. (2020). A Tactical Urbanism Guidebook (1.ª ed.). Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH. https://www.giz.de/en/downloads/giz2020-en-tactical-urbanism-guidebook-india.pdf
Lydon, M., Garcia, A., Duany, A., Anderson, M. y Ziskind, A. (2016). Tactical Urbanist’s Guide to Materials and Design (Versión 1.0). The Street Plans Collaborative. https://issuu.com/streetplanscollaborative/docs/tu-guide_to_materials_and_design_v1
Salvador, A. J. (2023). El programa Piazze Aperte y la práctica del urbanismo táctico institucional en Milán. Ciudades, 26, 47-66. https://doi.org/10.24197/ciudades.26.2023.47-66